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Duelo

Los ángeles nos asisten en vida, incluso después de la muerte, es por ello que aparecen para acompañarte en tu proceso de dolor y no descansan hasta ver que hayas sanado tu duelo. Buscan la manera de “colarse” y aparecer sutilmente en tu vida con el simple propósito de cuidarte, consolarte, eliminar culpas, completar despedidas y hasta comprender por qué sueñas con el ser fallecido.

Gran parte de mis terapias va dedicada a ello, dirigiéndome a especializarme en los niños y jóvenes. Como todos sentimos el dolor de distinta manera, la terapia angelical te brinda la oportunidad de hacerlo de la mano de tus propios ángeles. Como seres espirituales que somos, recordamos que el amor nunca deja de ser. Solo cambia de forma.

A menudo, son los mismos ángeles los que orquestan la terapia, devolviendo la esperanza al que está en ella, a través de sus ángeles. Otro de los beneficios inmediatos de esta terapia es que ayuda al doliente a reconocer la realidad de la muerte. Esto, muchas veces, se logra con la intersección del Arcángel Gabriel y su ángel de la guarda, quienes le ayudan a expresar su dolor. Por lo general, esta terapia está orquestada por el mismo ser fallecido y es muy común que busque la manera de hacérmelo saber.

El poder de mis vivencias hace que esta terapia sea de las más gratificantes para mí. Y no tan solo porque me recuerda que el dolor que atravesé a mis 15 años tenía un gran propósito, sino porque me brinda la dicha de ayudar a las personas que llegan a mi consulta. Casi sin saberlo, (ya que es desconocido por ellos, pero no para sus ángeles) intento adelantarles el camino de sanación, un proceso que me tomó casi 20 años de juventud pues no sabía como sobrepasar el duelo.

Recuerdo claramente la terapia de Sandra que me estrenó en este tema hace ya casi 7 años. Mientras le brindaba una terapia de “combo angelical”, que combina la terapia de ángeles y craneosacral, yo podía ver imágenes de una gran fiesta, con globos y mucha alegría. Acto seguido, se me presenta la imagen de un hombre joven que me entregaba un regalo pequeño para Sandra. Finalizada la terapia, meditamos juntas sobre la misma y compartí mi visión a Sandra. Ella me expresa muy emocionada: «¡Es que hoy es mi cumpleaños! Y ese es mi difunto esposo que era muy bromista y un charlatán».

Otra manera para sanar es por medio de rituales. Los expertos afirman que: “conforme se vaya avanzando en el proceso del dolor, puede resultar útil realizar rituales personales. Rituales que vayan más allá del funeral. Estos están orientados a recordar al ser querido, y ayudarán a ir desarrollando una nueva identidad.”

Los rituales son clave, imprescindibles diría yo. No es recomendable saltar el o los rituales en donde se honre y se recuerde al ser querido, ya que esto solo prolongará el dolor. Es importante realizarlo para poder transitar el proceso de sanación y, más aún, de la mano de tus ángeles. Y en cuanto a los rituales, ahí los ángeles son expertos. Tienen cada ocurrencia. ¡¡¿Quién mejor que ellos para saber qué es lo que tu Ser necesita?!!

Los sueños también son otra manera en la que se trabaja con los ángeles durante el duelo. Durante una terapia angelical con una joven de 16 años, que perdió a su papá cuando tenía 12, me cuenta que: “Tuve un sueño en el que mi papá aparece. Y era raro, pareciera como si estuviera vivo y no hubiese muerto en la vida real. Había fiesta familiar, estaban mis primos y de lejos veo a mi papá, bromeando con la familia. Me le acerqué con miedo y pregunté: -¿Papi? A lo que me respondió: – Sí” …y lo demás es historia.

Nadie puede escapar al dolor que nos provoca la muerte de un ser querido, más los ángeles y seres de luz tampoco escapan de tu proceso de sanación. Recordar, rendirles honor y hablarles trae tranquilidad. Por supuesto, habrá que pasar también por las cinco etapas del duelo: choque, enfado, negación, depresión y aceptación. Y en todo este proceso contamos con la ayuda y la guía de los ángeles.